Un año después de su muerte, la figura de Andy Irons (AI) está más vigente que nunca. El pasado Billabong Pipe Masters supuso un reconocimiento oficial de su memoria –se llamaba “In memory of Andy Irons”- y, durante el mismo, fue constante la referencia a AI por parte de los surfistas en competición y de los aficionados que abarrotaron la playa con sus camisetas y gorras conmemorativas. Todo el campeonato fue un sentido homenaje al campeón de Kauai, que ha sido elevado ya por su compatriotas al carácter de auténtica leyenda.
AI ha sido un surfista extraordinario y un grandísimo campeón. No obstante, yo nunca he sido un fan suyo ni de su surfing. Siempre he seguido a Slater y, además, me parece que no necesariamente te debe gustar el surfing de algunos de los mejores -de hecho, a día de hoy tampoco soy fan de todo un dos veces campeón del mundo como Mick Fanning, aunque de esto hablaremos otro día-.
Al mismo tiempo, me parece que los surfistas hawaianos no han sido un ejemplo del Aloha que se dice de Hawai y del que hemos visto, por ejemplo, como reclamo turístico de las islas en los cortes publicitarios de la emisión del pasado Billabong Pipe Masters. Ni AI, ni Sunny García, ni Bruce Irons ni Frederick Pattachia han sido nunca embajadores de ello. Todo lo contrario. Ha sido conocido su mal perder y algunos han protagonizado actuaciones lamentables que todos recordamos. De hecho, las últimas mangas de Bruce Irons en el ASP World Tour fueron realmente vergonzosas –aunque en ocasiones, y en este caso fue clarísimo, me parece que hacen también todo un papel en su esfuerzo por mantener su estatus de malos ante los Da Hui, la casa Volcom y demás calaña-. Y todo esto la verdad es que no colabora.
AI fue campeón del mundo en los años 2002, 2003 y 2004. Durante los mismos, su dominio fue incontestable. En la película Blue Horizon, que produjo Billabong en 2004, se trata la rivalidad entonces existente entre AI-Slater y se presenta al primero como el mejor surfista de la historia. Ciertamente, ¿el surfing de AI era para tanto? Asimismo, he visto recientemente un vídeo colgado en youtube en el que una serie de surfistas opinaba sobre quién de los dos, Kelly y AI, dominaba mejor cada uno de los giros. Y el balance del mismo no resulta muy favorable al de Cocoa Beach –mención especial al tonto de Luke Egan-. Yo, sin embargo, lo tengo claro. Veámoslo:
AI tenía un surf de la new school, con un estilo muy loose y elegante a la vez que agresivo en sus maniobras. Además, sabía volar. Pero yo no tengo dudas: salvo el tube riding, no hay una maniobra que hiciera mejor AI que Slater: Kelly sacaba mucho más agua, sus giros eran más al límite, los cutbacks más redondos, etc. Creo que no admiten comparación: el mayor power y agresividad de Kelly era evidente. De hecho, me parece que algunos surfistas de tales años o ligeramente posteriores hacen mejores y más poderosas maniobras en el open face que AI: Joel Parkinson, Mick Fanning, Jordy Smith y Dane Reynolds.
Veamos también el vídeo de la mítica a la vez que -no sé por qué- polémica final del Billabong Pro de Jeffreys Bay de 2005. No creo que el vídeo le haga justicia a AI: me imagino que las olas de AI no se limitarían a lo que nos muestra el vídeo, pero, en cualquier caso, se aprecia una gran diferencia a la hora de atacar el labio y commitment incontestable a favor de Slater:
En definitiva, AI era muy completo, radical y capaz de sacar el máximo potencial de la ola. Pero no creo que fuera su surfing en el open face de la ola lo que le hiciera campeón. Entonces, ¿por qué no tuvo rivales durante esos años? Creo que tengo la respuesta: su total dominio del mar y elección las olas y una personalidad arrolladora de todo un auténtico campeón. (...)

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